Desde la época antigua, cuando se inventaron las primeras armas,
también fueron apareciendo armas diseñadas especialmente para ser
utilizadas por espías, detectives o militares.
Comúnmente estas armas son de aspecto muy raro, pero a pesar del
tamaño tan reducido que algunas tienen, o de la apariencia “poco
destructiva”, éstas son tan letales como las armas comunes.